Algunos afortunados han tenido la oportunidad de estar cerca de su artista favorito y mejor aún de pedirle un autógrafo, una foto y hasta un beso, pero que pasa cuando vamos con toda la ilusión del mundo y de repente Zas! No nos da nada, se porta mala onda y nos deja con la mano estirada. ¿Te ha pasado? Cuéntanos en nuestro blog!