Típico, llegan las fiesta navideñas (por ejemplo) y a fuerza hay que reunirse con la familia, quieras o no quieras; y si no quieres, es que algo pasa que no te gusta en estas reuniones, ¿verdad? La suegra metiche, el primo pesado, los niños malcriados, o el cuñado insoportable ... ¿Pooooooor...?