Ser un buen vecino y tener un buen vecino es una bendición. Pero, ¿ qué pasa cuando tus vecino se convierten en un problema con el cual no quieres ni puedes lidiar? El vecino escandaloso, el que no respeta, el vecino que hace lo que quiere y el que nunca ayuda a nadie, son los típicos vecinos que uno llega a odiar.